Pues sí señores y señoras así es, duelen y mucho, sobretodo cuando dejas muchas cosas atrás. Y hoy ha sido un día de despedidas, decir adiós nunca es fácil. Pero nos vamos a dejar de ñoñerias y procedemos a contaros nuestro primer día en Londres (adjuntamos fotos para que no os falte detalle).
Levantarse a las 4.30 de la mañana no es placer para nadie, pero sin darnos cuenta a las 9.15h ya nos encontrábamos en tierras londinenses con equipaje incluido. Tras 1h y media más de viaje por fin llegamos a Victoria Station. Después de ponernos en marcha con la búsqueda del hostel y 30 kg de equipaje con cada uno de nosotros, nos adentramos en el maravilloso mundo del Underground, con maletas incluidas y apenas escaleras mecánicas (siempre quedará ese británico fuertote dispuesto a bajar dos maletas de veintitantos kilos para ayudar a dos maravillas muchachas). Llegamos a Tooting Broadway, y casa Carmen que no aparecía, hasta que dos amables personitas nos guían hacia él. Ya alojados en nuestra maravillosa habitación y deshaciéndonos por fin de las pesadas maletas, nos disponemos a llenar el estómago.
Comer un bocadillo de lomo es todo un gusto aquí, pero no rodeado de 1.000.000 de palomas que casi se suben encima de ti. Proseguimos nuestro camino hacia el centro y por fin nos adentramos en la vida londinense. Anduvimos por el centro, Piccadily, Trafalgar Square... hasta llegar a ver el maravilloso Big Ben junto con el London eye. Al ver ese espectáculo de monumentos y luces, nos detuvimos a hacernos unas fotos. La verdad que esta ciudad te sorprende tanto de día como de noche. Eran las 10 de la noche y parecía que eran las 4 de la mañana de la paliza que nos habíamos metido durante todo el día, así que decidimos coger el metro y vuelta para el hostel. Durante todo el trayecto íbamos como muertos vivientes, los cuales solo pensaban en darse una ducha caliente, ponerse el pijama y dormir como angelitos. Y hasta aquí el día uno. PRIMER DÍA SUPERADO!!!



















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